HOY Finanzas > FInanciación empresas > Factoring Santander para empresas, financiación inmediata de facturas
Actualizado 20.03.2026
El factoring de Santander es un instrumento de financiación comercial a corto plazo diseñado para empresas que necesitan liquidez inmediata sin esperar al cobro de sus facturas. Este producto permite a los clientes factorizar sus facturas pendientes de cobro y obtener financiación al instante, liberándose de la gestión administrativa de cobros y transformando su cartera de clientes en tesorería efectiva.
Para las pequeñas y medianas empresas, el factoring representa una solución ágil frente a otros productos de financiación que requieren más trámites o garantías. A diferencia de un préstamo tradicional, donde la financiación se vincula a una cantidad fija, el factoring crece con tu facturación. Mientras tu empresa genere facturas, podrá acceder a financiación proporcional a ese volumen de negocio.
Santander ofrece dos modalidades principales de factoring: con recurso y sin recurso. La elección entre una u otra dependerá del perfil de riesgo de tu empresa y de tus necesidades específicas de cobertura frente al impago de clientes.
La modalidad con recurso funciona de manera más tradicional: si uno de tus clientes no paga su factura, el banco te carga el importe a ti. En este caso, la financiación aparecerá en el CIRBE (Central de Información de Riesgos del Banco de España), lo que afectará a tu capacidad de endeudamiento futuro. Sin embargo, esta opción suele contar con comisiones más reducidas al ser menos riesgosa para el banco.
El factoring sin recurso es la opción más completa y protectora. En este caso, Santander asume el riesgo de insolvencia del cliente: si tu deudor no paga, el banco absorbe la pérdida y tú no eres responsable. Esta modalidad presenta ventajas adicionales significativas: disminuye la partida de cuentas a cobrar en tu balance (mejorando ratios de solvencia) y, lo más importante, no aparece registrado en el CIRBE, permitiéndote mantener tu capacidad de financiación íntegra en otras líneas de crédito. Es ideal para empresas que buscan flexibilidad sin comprometer su posición en el sistema bancario.
Ambas modalidades incluyen servicios adicionales valiosos: la gestión completa de cobros por parte de Santander, eliminando labores administrativas; garantía de cobro en caso de insolvencia del cliente (en la modalidad sin recurso); y asesoramiento en la evaluación de riesgo crediticio de tus clientes antes de factorizar sus facturas.
La principal ventaja del avance de pago inmediato es que tu empresa no tiene que esperar al vencimiento de las facturas. Si emites una factura a 60 días, Santander puede adelantarte la liquidez en cuestión de horas, permitiéndote hacer frente a tus obligaciones de pago inmediatamente: nóminas, proveedores, impuestos. Esta agilidad es especialmente crítica para empresas en crecimiento o con ciclos de cobro largos.
La gestión de cobros delegada es otro punto fuerte. Santander asume la responsabilidad de perseguir el cobro de tus facturas, reduciendo significativamente la carga administrativa de tu departamento financiero. El banco se encargará de enviar recordatorios, gestionar vencimientos y, si es necesario, aplicar procedimientos de cobro. Esto te permite concentrarte en lo que importa: hacer crecer tu negocio.
Si optas por la modalidad sin recurso, obtendrás también protección frente al riesgo de insolvencia. Aunque tu cliente no pague, tú percibirás el dinero. Esta característica es especialmente valiosa en sectores con mayor volatilidad o cuando trabajas con clientes nuevos o en geografías con riesgos crediticios más elevados.
Comparativamente, el factoring sin recurso de Santander se alinea con ofertas similares del mercado. Entidades como ABANCA o Banco Sabadell también ofrecen factoring para empresas, con características análogas. Sin embargo, la red de oficinas de Santander y su capacidad de integración con otros servicios financieros puede resultar ventajosa para empresas que ya tienen relaciones establecidas con la entidad.
Lamentablemente, Santander no publica de forma pública y detallada las tarifas exactas del factoring. Las comisiones, el TAE/TIN, los importes mínimos y máximos, los plazos de financiación y las coberturas específicas varían según el perfil empresarial, el volumen de facturación, el sector de actividad y el historial de crédito de tu empresa.
Esta falta de transparencia es común en productos de financiación empresarial, donde el banco personaliza cada propuesta. Lo que sí puedes esperar es que el coste del factoring sin recurso será superior al de la modalidad con recurso, dado que el banco asume un riesgo crediticio superior. Asimismo, facturas con vencimientos más cortos (15-30 días) suelen ser más económicas que facturas a 90 o 180 días.
Para productos similares en el mercado, algunos competidores como Banco Sabadell también ofrece factoring con condiciones comparables, aunque sin transparencia tarifaria pública tampoco. La recomendación es solicitar presupuestos a varias entidades para comparar.
Para acceder al factoring de Santander, debes contactar directamente con la entidad a través de varios canales disponibles. La forma más tradicional es acudir a cualquier sucursal física de Santander en tu localidad. El personal comercial especializado en productos empresariales podrá evaluar tu solicitud y ofrecerte condiciones personalizadas.
Si prefieres gestiones online o a distancia, puedes llamar al teléfono de atención al cliente de Santander para empresas (números específicos según comunidad autónoma) o acceder a la web www.bancosantander.es, sección de Empresas, donde encontrarás más información y formularios de solicitud.
Para clientes con necesidades más complejas de factoring y confirming integrados, Santander dispone de un portal especializado en clientesfyc.gruposantander.es, donde se gestionan soluciones de financiación del comercio. Desde ahí puedes solicitar información más específica o contratar directamente.
Ten en cuenta que el banco requerirá documentación estándar: últimas cuentas anuales, declaración de la renta o cuentas de resultados recientes, datos de tus clientes principales (facturas a factorizar), y referencias bancarias. El proceso de aprobación suele tomar entre 5 y 15 días laborables, aunque en algunos casos puede ser más ágil.
Como complemento a tu financiación empresarial, puedes considerar otros productos de Santander diseñados para pequeñas empresas y autónomos. Aunque no son sustitutivos del factoring, productos como el Préstamo Online Rápido Santander pueden ser útiles para necesidades de tesorería puntuales, o incluso seguros de responsabilidad civil para autónomos y pymes como complemento de protección.
¿Puedo factorizar todas mis facturas o hay límites? Santander generalmente establece límites mínimos y máximos según tu perfil. No todas las facturas son elegibles (por ejemplo, facturas con clientes sin evaluación crediticia o en situación de insolvencia pueden ser rechazadas). Es recomendable preguntar directamente por los límites aplicables a tu caso.
¿Cuál es la diferencia clave entre factoring con y sin recurso? En el factoring con recurso, si tu cliente no paga, tú asumes la pérdida. En el sin recurso, Santander asume ese riesgo. El sin recurso es más caro pero protege tu tesorería y no penaliza tu CIRBE. Elige según tu aversión al riesgo y necesidades de solvencia.
¿Aparecerá el factoring en mi CIRBE? Únicamente en la modalidad con recurso. El factoring sin recurso no genera anotación en el sistema de riesgos, lo que preserva tu capacidad de endeudamiento en otras líneas de crédito.
¿Cuánto tarda en llegar el dinero tras factorizar una factura? Depende de los términos acordados, pero habitualmente Santander realiza el desembolso en 24-48 horas hábiles desde la factorización. En algunos casos, ofertas más ágiles pueden adelantar el dinero en 24 horas incluso.
¿Qué ocurre si no tengo facturas ese mes? El factoring es flexible: solo pagas comisiones sobre el volumen de facturas que efectivamente factorices. No hay costes fijos mensuales obligatorios si no utilizas la línea. Sin embargo, conviene verificar esto con Santander al contratar, ya que algunos acuerdos pueden incluir comisión mínima o cuota de mantenimiento.